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lunes, 1 de julio de 2013

PRÓLOGO DEL LIBRO

















                                              PRÓLOGO DEL LIBRO




Este “Texto” que es el recuento narrativo de una serie de estampas recogidas a lo largo de generosos intercambios de objetos conocidos como “Libros de Artista”, donde la imagen prevalece a las palabras; es un trabajo realizado por un creador de libros quien construye con amor una miscelánea de historias que nos las presenta en cómodas entregas; para poder armarlas a nuestro anhelo y sentir. Conocido como “El Poeta de la Red” este autor nos narra bajo sus gafas, la óptica precisa de lo que ocurrió alrededor de un único objeto que se presenta, que es, un pequeño libro de artista. Un objeto que muestra una foto en frío en el  tiempo en que fue constituido y creado por el Artista Plástico, pero que en las manos expertas y en los ojos expertos del “Poeta de la Red”… este objeto cobra “Otra Vida” y narra un antes y un después… donde termina siendo el objeto de arte un pretexto y un pre-texto para el desarrollo de una narrativa donde nada tiene desperdicio… donde todo se coloca en su lugar y nos permite disfrutar en una fórmula potencializada, el objeto como “Libro” y como “Poesía”.
El “Poeta de la Red”, conocido así por pertenecer a una Red Internacional de corte Contemporáneo donde todos los Creadores y Demiurgos nos dedicamos a crear “Libros de Arte y Libros de Artistas”; es ahí, donde este compañero siempre narra en nosotros y para nosotros lo que nos llevó a realizar tal o cual objeto. Una comunidad de creadores y artistas de todas las edades y de todas las regiones del Mundo donde el único requisito para pertenecer es “Crear”…. antagonizando con el devenir mundial de moda: la destrucción y sus juguetes de guerra.
Este poeta nos regresa la mirada del otro. El objeto recreado y reconstruido en una mirada y en un universo personal que de tanto mirar se convierte en universal. Narra lo que tal o cual artista ha penetrado en el mundo del entorno creativo, haciendo de esta narrativa la experiencia del artista al crear, del artista que traduce su siglo, del artista que transforma su realidad, del artista que mira con otros ojos al mundo. Él descubre que mirada usa tal o cual artista, que gafas utiliza, que lupas y que microscopios usa y las expone como un hilo conductor de la interpretación del objeto de arte, como un educare que guía y toma la mano de un pequeño infante y le hace el recorrido por las diversas galerías del entendimiento, develando el objeto de arte que tiene en frente de si, tomando esa pequeña mano y conduciendo el misterio de revelación trascendental. Como un crítico de arte, desvela, revela y traduce el objeto enfrente de Él, “El Fenómeno que Aparece”, el famoso fenómeno Kantiano que se desvanece al iniciar sus narrativas y lo sumerge en maravillosas descripciones fantásticas haciendo de un pequeño objeto, constituido por páginas y pastas de diversos materiales, todo un universo de magia, épica, ensoñación y ficción. Donde todos las aristas nos redescubrimos y nos miramos atreves de su visión, donde reconocemos la fuente primigenia de donde tomamos el motivo de inspiración…. Es un Crítico, Poeta, es un crítico que escribe a base de poesía y así nos devuelve el objeto recreado y reconstruido para una mayor satisfacción delos que hemos elegido los mundos creativos.
Una firma que se reconoce al primer signo, una metáfora hallada, un regreso a los libros mágicos de historiales fantásticos, un “deja vu” de los  maravillosos mundo de las mil y una noches…. Un “recherche du temps perdu”… que en éste momento es encontrado y reencontrado…. En el mundo fantástico de la narrativa única de Juan Antonio Sánchez Hernández… “El Poeta de la Red”…
                                             GABRIELA SODI   HISTORIADORA DE ARTE   MEXICO 2013

miércoles, 3 de abril de 2013

LIBÉLULA DE MUERTE



                                           




     Existieron varias comunidades indígenas, que al estar culturalmente cercanas unas de otras, pues habitaban el este de Arizona, noroeste de México, nuevo México, y regiones de Texas y de las Grandes Llanuras, se les denominó de igual manera a todos sus habitantes. Estos eran nómadas, se caracterizaron por su ferocidad y por una fuerte resistencia cultural como grupo. Eran grandes exploradores y conocían perfectamente su vasto territorio, el cual siempre defendieron tenazmente. Eran cazadores y recolectores de productos silvestres, se convirtieron en invasores de tierras pastoriles y agrícolas de otros grupos, hacían trueque y practicaban el pillaje para subsistir.
     Su religión no estaba fuertemente estructurada, y la vida religiosa la dirigían chamanes. Nunca tuvieron una creencia organizada en el más allá, lo prioritario para ellos era la supervivencia, de ahí la importancia de los ritos curativos y la ausencia de una extensa teología, realizaban ritos relacionados con el ciclo de la vida, entre los que se incluía los primeros pasos de un niño y sobre todo la ceremonia de la pubertad.
     Mirando el diccionario veo que hay una entrada muy interesante sobre el nombre de estas tribus, de las que se tiene constancia desde el año 1540 y que habían emigrado desde Canadá, desconociéndose los motivos.Transcribo lo encontrado - Malhechor de los bajos fondos de París- esto es lo que me ha interesado, lo que me ha llevado a escribir este relato basado en un hecho real, en la historia de nuestros antepasados, esa que está escrita con sangre y fuego, con terror y muerte y de la que nadie debiera sentirse orgulloso.
     Después de una mala noche suele nacer un peor día, como es el caso de hoy, las bajas presiones se han instalado para quedarse en  mi cabeza dejándome sin fuerza para escribir, apenas me dejo llevar por el sonido del “clave” que suena y repiquetea en mi mollera, así que no soy responsable del desaguisado que estoy a punto de cometer en este rosario de palabras inconexas.
     Ya en la cama, esta mañana esbozaba la idea, enlazaba cosas inconexas –como siempre- pero me resultaba chocante lo que pensaba, un sin sentido una vez más, no lograba hilar ni tejer una maraña que fuese entendible ni por mí mismo, era una suerte de majaderías, todas en formación militar y muy bien ataviadas, pero nada homogéneas, con lo cual era desastroso el resultado final de mis pensamientos. Con eso no podría montar un argumento capaz de convencerme a mí mismo y así encaminarme a trabajar normalmente, sin que las angustiosas nubes desbarataran otro aciago día.
     A raíz de que estos pueblos fueron aniquilados, se puso su nombre a un animal, ya nadie podría  sentirse herido, pues nadie había, este curioso bicho, puede alcanzar una velocidad máxima de 320 Km. por hora y tiene una autonomía de vuelo de 1.800 Km.
     Su  morfología aún siendo un tanto extraña, es muy versátil, ya que su vida gira en territorios muy hostiles, en los cuales tiene que intentar sobrevivir. Este iletrado puede volar en condiciones climáticas adversas, tanto de día como de noche, usando  aviónicas y electrónicas de última generación, como el sistema de adquisición y designación del objetivo, el sensor de visión nocturna del piloto (TADS/PNVS), las contramedidas infrarrojas pasivas, sistema de posicionamiento global (GPS) y el sistema de visualización de pantalla integrado en casco. Posee asientos blindados y fabricados de kevlar ligero por si tenemos la necesidad de hacer un viaje con él para comprender su forma de vida. Los ojos los protege por medio de unas gafas con cristales PPG, que están diseñadas para proporcionar un campo de visión óptimo.
      Tiene dos estructuras alares en los laterales, cada una con dos pilones articulados inferiores y un punto de anclaje en el extremo. Con todo esto podemos ver que nuestro animalario queda completo, bien podría tratarse de una gran fiera antediluviana, pues sus medidas son de dieciocho metros de longitud y diecisiete metros de envergadura con sus alas desplegadas, cosa que sólo hace cuando vuela, además si no es suficiente su tamaño para amedrentarnos posee diversas formas de defensa y ataque, con su peso podría aplastarnos, pues con sus 5.165 Kg. y su altura de casi cuatro metros le resultaría facilísimo laminarnos a nosotros y a la gran mayoría de los animales presentes en nuestro mundo.
     Pero, la pregunta no tiene respuesta para mí, porque no entiendo como le han puesto a esta bestia el mismo nombre que a un pueblo  que ya desde 1540, los primeros exploradores españoles de las tierras norteñas de la Nueva España emprendieron una larga lucha contra ellos. En 1598, Juan de Oñate, al tomar posesión de las tierras de Nuevo México, mandó dividir sus poblaciones para reducirlos, pero el esfuerzo fue en vano, ellos y otras tribus indígenas no se dejaron someter y decidieron quemar y destruir muchas poblaciones españolas de los territorios norteños de la Nueva España.
     En 1825, el gobierno mexicano inicia un segundo periodo para pacificar a los apaches y unificarlos en poblaciones unidas, el cual fue un gran fracaso para los intermediarios mexicanos. Con el tratado de Guadalupe-Hidalgo de 1848, firmado por México y Estados Unidos, el territorio de los indígenas quedó dividido entre EE.UU. y México, provocando la dispersión del grupo y grandes descontentos contra ambos gobiernos. Las tribus se dispersaron por las tierras de Arizona, Nuevo México, Texas, Oklahoma, Chihuahua, Sonora, Coahuila, Durango y Zacatecas.
     En 1928 el gobierno de México declara oficialmente extinta la etnia en territorio mexicano y las 3000 personas que sobrevivieron en tierra estadounidense fueron sometidas finalmente en reservas de los estados de Arizona, Nuevo México y Oklahoma.
     Debe notarse la lógica diferencia entre la narración de los mismos hechos desde los tres puntos de vista diferentes, estadounidense, mexicano y de los propios defenestrados. Al analizar las crónicas de la época se debe tomar en cuenta las motivaciones y justificaciones de cada punto de vista pues todas son muy parciales.
     Sin pararme a analizar ni a posicionarme en la historia ni sus crímenes sólo me queda preguntarme si realmente hemos aprendido algo, pues volvemos a tropezar una y otra vez en la misma piedra, todo sigue igual, nos matamos y nos aniquilamos sigue sin importarnos que todos somos iguales y hechos del mismo material y que no nos diferencia ni la cuna ni el lugar donde hemos nacido, pues todo es circunstancial.
      Pienso y me entristezco pensando en la historia y sus brutales consecuencias, porque nuevamente los “apaches” son fuertes guerreros…

sábado, 23 de marzo de 2013

Danaus plexippus






                                             










      El naranja es un color alegre, libera las emociones negativas, te hace sentir menos inseguro, menos penoso, más comprensivo con los defectos de los demás y te aporta ganas de perdonarlo todo, además estimula la mente, renueva las ilusiones en la vida y es el perfecto antidepresivo, pues nos da esa energía que necesitamos para llegar a crear todo aquello que deseemos y así lograr la felicidad absoluta.

     Perfecto, necesito ser naranja, crear naranja, no puede ser tan difícil, desde este mismo instante quiero convertirlo todo en el complementario del azul, sentirme así de vivo, así de feliz, nunca hubiera imaginado que pudiera ser tan fácil, pintemos la ciudad de naranja, los árboles de azul…

     No sería tan difícil lograr la paz mundial, con un sólo chasquido de los dedos podemos hacerlo, si cada uno de nosotros pintásemos una pequeña parcelita de nuestro hábitat lo habríamos logrado, sería magnífico si no fuera por un pequeño fallo, algo que me he encontrado un poquito más adelante en mi investigación sobre la felicidad y la armonía. Resulta que mi color favorito, aquel con el que iba a pintar mi vida, mi mundo, tenía una pequeña tara, ese contrapunto necesario para que todo funcione perfectamente, pero que en el naranja es tan controvertido, o al menos eso pienso yo que me deja sin argumentos para poder pediros que encalemos nuestra cúpula de ese color, para que cuando llueva ilumine nuestras vidas.

     Como contrapartida el individuo con color naranja puede llegar a desarrollar unas cualidades totalmente contrarias a lo que deberían, es decir, puede convertirse en una persona manipuladora que hace lo que sea para conseguir cumplir sus deseos. Es por ello que en vez de querer ayudar a los demás, se vuelve egoísta y poco sociable.

     Que desastre, que desilusión, acabo de perder mi nueva tonalidad, resulta que también puede ser todo lo contrario, - no seas naranja- podrían decirnos, y en mi caso no se equivocarían, esa acidez que me caracteriza seguro que me la infiere ese color, esa fruta. Ya no sé cómo arreglar este mundo, mi mundo, se me han caído los palos del sombrajo y no sé muy bien cómo focalizar esta nueva derrota, pero lo cierto es que tampoco podría ser tan fácil arreglar el mundo con unas pinceladas de color, eso ya se le habría ocurrido a alguien, pues a lo largo de la historia ha habido todo tipo de movimientos, partidos, marcas y personajes encarnados e inspirados en él, incluso en la guerra de Vietnam usaron una mezcla de herbicidas hormonales llamado “Agente naranja”, y todo ello con mi color favorito. Aunque sólo haya sido por unos minutos, he podido disfrutar de su fuerza y vigor, para luego dejarme arrastrar hasta el fondo de mis propias inmundicias. Si fuera naranja sería el peor de los naranjas, el más turbio de todos, sería un naranja fétido y desalmado, solitario y altanero, prefiero que nadie me vea así pintado con ese maloliente color que ha infectado mi cuerpo y alma.

     Estaba triste, apesadumbrado, no pude captar la intensidad y las posibilidades de la confidencia que había llegado hasta mí, nuevamente estaba cegado y cerrado a todo razonamiento que me llegara por los cauces no autorizados por mi obtusa mente. Estaba frente a algo único y no supe comprenderlo hasta un tiempo después, cosa que ahora agradezco, pues ya estoy totalmente preparado para absorberlo y contaros la maravillosa historia que me ha pasado.

     El aire se hacía irrespirable por momentos, y en esta ocasión no era una pesadilla, mi corazón no estaba oprimido por mi enorme pecho, no estaba bocabajo en la cama, pues mi posición era erguida, algo encorvado, pero en posición vertical, estaba mirando fijamente al cielo, pues presentía algo anormal a mi alrededor, el calor se hacia insoportable y la luz se estaba tamizando, perdían pureza los colores de todo lo que me rodeaba, no podría interpretarlo con palabras, pero lo cierto es que la situación se tornaba peligrosa y muy extraña. Ya el lugar se estaba convirtiendo en irreconocible para mí, todo era más grisáceo, estaba anocheciendo en pleno día, apenas podía reconocer ninguna tonalidad a mi alrededor, pero yo seguía allí quieto, intentando comprender aquello que estaba sucediendo a mi alrededor. Nunca hubiera podido correr aunque creo que no lo intenté, todo parecía un mal sueño, pues allí anclado tendría que esperar el fatídico desenlace, debía esperar que las fuerzas extrañas que me rodeaban me llevaran a esa otra dimensión desconocida que sabía que se abriría frente a mí en cualquier momento. Todo pasaba muy rápido, no podía pensar ni analizar la situación, me notaba confuso y acobardado, ya todo estaba terminando y yo allí quieto, inmóvil, absurdamente ni siquiera sudaba a pesar de las altas temperaturas a las que estaba siendo sometido.

     Sólo cabía esperar, dejarme arrastrar por la marea que llegaría de un momento a otro, ese tsunami sería lo último que vería y nunca más podría escuchar a Mozart ni deleitarme con el grave y sonoro timbre de Cello, pensando que es la voz aguardentosa de una cupletista entrada en años llorando una triste melodía mientras lo arropa entre sus piernas.

     Aquello que había empezado como un bonito día de campo se convirtió en algo difícilmente imaginable para cualquier mortal, la peor de mis pesadillas se enfrentaba a mí en plena vigilia. Pero aquel día no era uno más del año, estábamos en Noviembre, concretamente era el día de “Los muertos”, y eso era muy importante, aunque yo en aquel momento lo ignoraba, nunca olvidaré ese día.

     -El Día de  Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza desde el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos, se cree que los familiares fallecidos regresan a casa, donde se les honra con banquetes, celebraciones y elaboradas ofrendas. De acuerdo con la leyenda, las mariposas monarca que llegan a México en estas fechas son en realidad las almas de los fallecidos que regresan a este mundo. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizaban en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años.-

     Nunca me había percatado de ese detalle, que un día como otro cualquiera tuviera esa trascendencia en la vida de muchas personas, incluso ya para mí también desde este momento en que estoy relatando mi profunda experiencia extrasensorial, sin poder transmitir todo aquello que percibí de manera clara y concisa, pues hay que tener en cuenta el estado en que me encontraba, debido a la situación tan extraña que estaba viviendo, aún así intentaré hacerlo de una manera clara y sencilla.

     Finalmente pude comprobar el porqué de aquellos cambios tan espectaculares a mi alrededor, pues se trataba de una gran nube naranja, ese color que me perseguía desde el inicio del relato, se acercaba a mí de forma rápida e inexorable, me atenazaba y a la vez me excitaba, y cuando todo se cubrió de ese mar de nimbos agrios vi claramente que se trataba de algo que la naturaleza obsequiaba todos los años a los habitantes de México y al mundo entero, los bosques  se pintan de naranja en Michoacán, entre 60 millones y un billón de mariposas emprenden el viaje desde el Este de Canadá y hasta los bosques del Centro-Occidente que es el lugar donde vive mi amigo Teodoro Lavín León, que es un pintor expresionista y activista político muy comprometido, este gran luchador de las causas justas me ha revelado el secreto en un maravilloso libro cuajado de tricolores lepidópteros, esos que año tras año recorren casi cinco mil kilómetros para posarse en los templados bosques de su comarca.

     Los algodoncillos que comieran las orugas de las” Danaus plexippus” se han convertido en papel, para que fielmente plasmara su vuelo, su migración, y en definitiva su vida y que así pudiera yo disfrutar aquello que lleva viendo desde su niñez. Pero además como escritor reconocido que es, entre el vuelo grácil de las monarcas me explica, me conduce y me lleva a través de su mundo, de sus mundos a ver y sentir todo el proceso del milagro. Su verbo lo transcribo  seguidamente:





        Migrante que baila entre las flores

        Mariposa que vuela y revuela sobre la nada

        Naranjas de vuelo intercontinental que surcan el cielo de América

       Valientes como naves de Avatar que enfrentan vientos diferentes

       Migración de América del Norte, de Canadá a México en el invierno

        Mariposas que danzan en mi bosque colgadas de ramas como pencas

        Llamarada de sol que inundas nuestros cielos

        Vibran, danzan en mi armonía sinfónica



     Así termina mi experiencia con el libro de las mariposas que va más allá de cualquier tratado que nadie escribiera.

    

    


      

    


martes, 2 de octubre de 2012

LA HECHICERA, EL NARANJA Y SU COMPLEMENTARIO


 Albertina Tafolla Rodríguez ( México)



       Este relato forma parte de un proyecto en el cual un amigo me mandaba dos             " libros de artista" y yo creaba el texto para ellos, mandándole de nuevo uno con la narración correspondiente.

 






 




            No me preguntéis ¿cómo?, porque lo último que recuerdo es que estaba abriendo una calabaza y ya nada más hasta este momento. Todo es muy extraño hasta en la temperatura, en la percepción de la altitud, pues mi oído medio me decía que por la presión que sentía estaba a gran altura sobre el nivel del mar y la temperatura había descendido más de treinta grados, incluso los olores me eran totalmente desconocidos. 
      Estaba solo en lo que parecía un poblado desértico, mi GPS marcaba estas coordenadas: Longitud (dec): -116.210556, Latitud (dec): 32.274167 y a una altitud de 1240 metros. A lo lejos parecía que hubiera una casa bastante desvencijada, aquello era muy diferente a todo lo que conocía y eso que apenas podía ver, pues una densa humareda verde azulada me mantenía casi ciego y me picaban muchísimo los ojos. 
      Tiempo después descubrí que ese color probablemente nunca existió y que sólo fue por mi ceguera momentánea al cambiar tan rápidamente de situación y después de haber tenido en mi retina el color de la calabaza un tiempo imposible de calcular, pudieron ser décimas de segundo u horas, incluso días, pues no recuerdo nada con claridad. Además el frío extremo me atenazaba y no me dejaba pensar, esto hacía que me mantuviera muy tenso, tanto que me dolían mucho las sienes, y este dolor me llegaba hasta la punta de los dedos de los pies, pasando por mi médula rasgándomela en mil pedazos, estaba totalmente entumeciendo imposibilitándome esto cualquier movimiento, cosa que tampoco intentaba.
    Poco a poco fui respirando más acompasadamente, pues mi corazón estuvo a punto de colapsarse. Al no ver movimiento alguno, aguarde unos primeros instantes a ver si podía orientarme. Sabía que estaba a mucha altura, además la vegetación me pareció muy extraña, ya que estaba compuesta de: encinillos, manzanita, pino y chamizo colorado, pero vi algo muy curioso y que me hizo ubicarme en una posición del mapa, y esto no podía presagiarme nada bueno. Vi cipreses de Tecate, estos que actualmente están en peligro de extinción. Ya sabía sin la menor duda donde me encontraba y a qué se debían aquellos raros olores, esa mezcla tan especial era: el ocotillo, choyas, gobernadora, palo fierro, mezcal y palma, todo ello unido al fuerte tufo que desprendía la hoguera y que me transmitía no sólo por mi pituitaria, sino también visualmente, como ya os comentaba anteriormente. 
    Ya me estaba poniendo en situación, la cosa era peliaguda, pero aún tenía escapatoria, todavía nadie me había visto y eso era una gran ventaja para mi, puesto que no sabía el por qué estaba allí y ni tan siquiera si los pobladores de esas tierras serían amigables. Tampoco me pregunté que hacía en México, supongo que debí cuestionármelo antes que nada, pero no fue en ese momento cuando lo hice, fue todo tan rápido y al no estar preparado para ello, simplemente me deje llevar por la situación y mi espíritu de supervivencia hizo el resto.
     Caí en una especie de somnolencia, posiblemente debido a la falta de oxígeno y alguna sustancia que desprendía la fogata, algo tenía que me gustaba, estaba notando un sopor y una templanza que me agradaba, parecía que nuevamente entraría en ese torbellino que me trajo a este extraño lugar y que cuando despertara estaría nuevamente en Granada, en mi casa y preparándome para ir a mi clase de forja.
      Entre sueños creo recordar haber visto a una bruja, o una especie de hechicera, pero iban y venían, creo que pude contar hasta siete, y todas distintas, era una sensación muy extraña, estaban distantes, borrosas, lo único que recuerdo claramente era que estaban cocinando algo, pero era la misma marmita, llegaban por turnos y movían su contenido, pero nunca estuvieron juntas, aquello emitía unos vapores que me recordaban a los cuentos de nigromantes y pócimas.
     Atando hilos y retazos, cosiendo y bordando me vino a la memoria un relato que realmente no se quien me lo contó o donde lo leí, quizá fueron claves que me dejó prendidas de las ramas de los árboles en el bosque de la Alhambra una amiga Mexicana que anduvo por aquí días atrás; no se realmente cómo fue, pero paso a relatároslo.
     La inmensa mayoría de las llamadas hechiceras ejercían uno o varios oficios llamados vulgarmente ordinarios, que les servían para no ser tratadas como tales y poder ejercer libremente, esta de la que os hablo había sido pediatra.
     Es curioso observar como en buena parte de los casos que se registran acudían a estas mujeres cuando la medicina, tradicional se veía impotente para diagnosticar y curar, ciertas enfermedades, entonces ellos mismos indicaban  que sus dolencias procedían de algún mal de ojo u otro maleficio que le habían hecho y que no lo podían sanar.
     Las brujas de Latinoamérica vuelan sin escobas, y tienen poderes, muchos y grandiosos, además son tan atrayentes como las del resto del mundo, son traviesas y aman ser brujas.
   Estas mujeres con conocimientos son envidiadas por el hombre dado su carácter más profundo y su sed de curiosidad por el mundo. Suelen ser personas que han vivido en el campo y les ha sido transmitida de padres a hijos una sabiduría y una ansia de aprender sobre los poderes y propiedades de las plantas, y en general sobre todas la cosas vivientes.
   Las hechiceras, sin embargo, no sólo hacen maldades; también, ayudan a las personas en cuestiones de amor o trabajo Muchos de aquellos bebedizos o pomadas utilizados para estos fines, denominados entonces como magia, en el siglo XVII pasaron a ser medicinas, y sus creadoras, se convirtieron en químicos o farmacéuticos. La raíz "pharmakon" tiene, de hecho, el significado de "pócimas".
    Pasado el tiempo, reposado todo, ya estoy en condiciones de poder comprender que me pasó. Creo que por alguna razón fui transportado a Agua Hechicera, que se localiza en el Municipio Tecate del Estado de Baja California México, localidad en la que  se encuentra una única vivienda en la cual vive una sola persona, la cual tuve el placer de conocer gracias a un libro, “La hechicera de imágenes”.

    “La hechicera de imágenes cayó bajo su propio embrujo…
      En los vapores de la pócima si disperso su rastro”

    Este es el mensaje que me dejó Albertina Tafolla Rodríguez, hechicera de imágenes y amiga.